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Jardines

Unos jardines repletos de colorido

La riqueza de Marruecos también reside en su diversidad de fauna y flora y sus jardines lo ilustran a la perfección. Para que te hagas una idea, Marruecos cuenta con varios centenares de jardines y cada uno de ellos destaca por algo entre los demás.

Por ejemplo, podrás darte una vuelta por los Jardines de la Menara, un enorme olivar que es como un remanso de paz en pleno corazón de Marrakech. En Rabat, son famosos el Jardín Botánico de Aclimatación (JEB) y los Jardines Exóticos, con sus miles de especies vegetales, sin olvidar el Jardín Andaluz de los Oudaya. En Tánger y sus alrededores, oxigénate en el magnífico parque de la Mendubia, donde unos árboles centenarios conviven con unos cañones que en la actualidad son solo decorativos, o en el parque Perdicaris, que rodea un castillo. Por último, si darte un paseo digno de un rey visita el jardín Jnan Sbil de Fez, situado entre la medina y el Palacio Real.

El turismo ecológico y sostenible como principal preocupación

El jardín Majorelle es el más emblemático de Marrakech. El pintor del mismo nombre reunió allí unas especies de gran belleza y lo convirtió en su lugar de residencia y de inspiración para sus creaciones. Adquirido por Yves Saint Laurent en los años ‘80, el jardín se abrió al público por la causa del turismo ecológico. Finalmente, si quieres dar un precioso paseo nocturno, las rosaledas de los jardines de la Koutoubiason el lugar ideal.

En Marruecos, tu cuerpo y tu alma encontrarán la paz en sus jardines, de múltiples facetas.