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La belleza de la piedra

A la rica arquitectura marroquí no le falta ni encanto ni variedad, ya te encuentres al norte o al sur del país. Sus murallas fortificadas, medinas, minaretes, puertas monumentales o incluso sus ksars y sus kasbahs, perfectamente conservados, te permitirán descubrir los mil y un tesoros arquitectónicos de Marruecos.

Aventúrate deambulando por las callejuelas de sus cascos antiguos: las medinas del país albergan multitud de sorpresas. Allí, en un riad con su magnífico patio y sus salas conviven el trabajo del yeso y de la madera. Algo más allá se eleva una mezquita, normalmente decorada con minaretes y flanqueada por una medersa. No dejes de visitar la Mezquita de Hassan II en Casablanca. La arquitectura de esos edificios bebe de distintos ritos y representa toda una civilización. Alrededor de toda la ciudad, unas puertas labradas con motivos arabescos y motivos geométricos te marcarán la entrada: las de Fez, Mequínez o incluso Rabat se encuentran entre las más bonitas del país.

Al sur, la arquitectura típica de los ksars y las kasbah te permitirá descubrir pueblos fortificados de adobe, erigidos cerca de un oasis.

La arquitectura marroquí encierra muchas riquezas más. ¡Ya las irás descubriendo en tus distintas escapadas por el país!