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Restos

Los tesoros arqueológicos de Marruecos

Marruecos cuenta con una larga y rica historia. Quedan muchos restos que atestiguan la grandeza de su pasado: pre-romanos, romanos, fenicios o incluso prehistóricos, con hasta huellas de dinosaurios y pinturas rupestres. Por todas partes, demuestran la riqueza patrimonial del país y te garantizarán un viaje de lo más enriquecedor.

 Volubilis, cerca de Meknes, es de visita obligada. Testigo de la grandeza romana, es el emplazamiento mejor conservado, y también el más frecuentado. Sus barrios prácticamente enteros y sus plazas, templos y basílicas sugieren la vida de los habitantes de la época. La supremacía romana también puede verse en Dchar Jdid, cerca de Asilah.

En Lixus, estarás invocando el recuerdo de la civilización cartaginense. Unos cimientos marcan la presencia de una antigua y rica ciudad comercial y marítima. Al pasear entre estos vestigios, podrás reflexionar mientras los admiras sobre las glorias y vanidades de las civilizaciones.

Hay muchos otros emplazamientos que merece la pena visitar: el de Banasa, con bonitos ejemplos de mosaicos; el de Salé, donde se erigen majestuosamente los restos de un arco del triunfo; o las Cuevas de Hércules, cerca de Tánger, que ofrecen un espectáculo maravilloso. Por último, en Rabat, está la necrópolis de Chellah, con un valor geológico indiscutible.

Si te gustan los restos arqueológicos, en Marruecos estarás en tu salsa.