Los artesanos marroquíes se adaptaron rápido a los gustos de una clientela que aprecia la modernidad. Diseño, colorido y experiencia ancestral están ahora al servicio de las tendencias contemporáneas.
¿Qué hay más clásico que las babuchas? Las recientes creaciones para mujer se tiñen de colores pastel o eléctricos e incluso fluorescentes. ¿Quién hubiera dicho que se podría bailar música disco en babuchas estando a la última moda? Toda la marroquinería está marcada por este modernismo sin complejos: bolsos de mano o de viaje se tiñen de colores como el fucsia ácido, el azul eléctrico o el amarillo chillón.
Los joyeros se adaptan a los nuevos tiempos. Aunque se fabrican siguiendo las técnicas del trabajo de la madera y del metal, cada vez se parecen menos a objetos étnicos. Gracias a una seria reflexión sobre el diseño, ahora ofrecen la misma calidad pero con formas y diseños totalmente renovados y anclados en el presente.
En el camino, encontrará creadores que se han adaptado al presente sin renunciar al trabajo de sus ancestros. Es el caso de los joyeros, que entre la producción tradicional y los objetos de diseño innovador, han renovado las joyas bereberes dándoles un toque de creatividad para que se puedan poner en cualquier ocasión. Esta misma audacia abrió el camino hacia nuevas perspectivas en la industria textil. Síntoma de que Marruecos es de su tiempo y no renuncia a lo que destaca su identidad profunda.
Lejos de ser un conservador crispado por su pasado, Marruecos juega con la baza de la modernidad y del diseño para responder a la sensibilidad contemporánea.