El crucero es un medio original y cómodo para descubrir Marruecos. Los cuatro principales puertos del país son escalas inolvidables para los buques de crucero y sus 400.000 pasajeros.
Pasearse por los zocos y la medina para impregnarse de la atmósfera del Petit Socco, degustar un té de menta en el café Hafa, descubrir las cuevas de Hércules, deambular por la ciudad de Asilah, Tetuán o Chefchaouen, frecuentar las playas y practicar deportes acuáticos, admirar la puesta de sol en el cabo Espartel y probar suerte en el casino... esto es solo una idea de los momentos inolvidables que podrá vivir en esta región.
Una vuelta por la ciudad será la oportunidad de descubrir al mismo tiempo la medina y la parte moderna de la ciudad con sus casa art déco. Cita en la gran mezquita de Hassan II porque la visita de esta obra maestra de la arquitectura arábiga musulmana contemporánea es indispensable. Después, vaya a saquear las tiendas de lujo del barrio de Anfa. Dese una vuelta por la acaudalada playa de Buznika a pocos kilómetros al Norte de la ciudad. Disfrute de las piscinas y playas de la cornisa de Casablanca, el lugar ideal para pasearse al caer la noche. En el único canódromo del continente, podrá asistir a una carrera nocturna de galgos. Finalmente, baile toda la noche en las efervescentes pistas de las numerosas discotecas de la ciudad antes de volver al barco.
Esta antigua ciudad fortificada portuguesa es célebre por su museo nacional de la cerámica y su barrio de alfareros. Los más sibaritas irán degustar las ostras en Ualidia y los más deportistas escogerán el surf en una de las playas más famosas del mundo para la práctica de este deporte, Sidi Buzid. Otros optarán por ir de excursión a la cueva de Gorani.
Después de visitar la medina, disfrute de la playa y de los tres campos de golf en los alrededores de la ciudad (Royal Golf de Agadir, Golf de las Dunas y del Sol). Sino, relájese en uno de los muchos spas. Fuera de la ciudad, el parque nacional de Souss Massa le espera con sus tesoros por descubrir. Para acabar, conozca el universo protegido de la cultura bereber en las murallas de la ciudad perfectamente conservadas como Imouzzer de los Ida Utanán, Tarudant, Tafraut... para un cambio de aires absoluto.
Marruecos, autenticidad y cultura viva que hacen de este país un destino idóneo para los cruceros. En cada escala, descubrirá un universo y una cara diferente del país.