Herederos de una larga tradición oral, los cuentacuentos perpetúan este antiguo arte del relato para el placer de sus auditores, ya sean marroquíes o turistas.
Los más famosos cuentacuentos se dan cita en la plaza Yamaa el-Fna de Marrakech. Historias sin fin transportan a la audiencia hacia un mundo lleno de aventuras y viajes, un mundo mágico donde el Bien triunfa sobre el Mal. Los auditores agrupados en círculo alrededor del cuentacuentos quedan tan absorbidos por el desarrollo de las historias que se olvidan del paso del tiempo.
Los cuentos y los cuentacuentos forman parte de la cultura popular, ¿no se dice que los cuentos han sido inventados por y para el pueblo? De hecho, los cuentos han permanecido anónimos durante mucho tiempo, demostrando que pertenecían a todos. Los cuentos pueden componerse de un aspecto moral mientras que otros explican las maravillas y horrores del mundo. El cuentacuentos ejerce su arte también para divertir y alegrar a su audiencia, con personajes grotescos o pintorescos, lugares imaginarios o idealizados... todo para que la audiencia pueda evadirse de la banalidad cotidiana.
Durante su estancia en Marruecos, y sobre todo en Marrakech, tómese su tiempo para asistir a este espectáculo callejero fuera de lo común. Es preferible que vaya con un guía local para que le explique todas las sutilezas de este arte popular.
Además de formar parte de la cultura popular marroquí, los cuentacuentos ofrecen un espectáculo muy colorido que no se puede perder.