Si participa en las manifestaciones culturales, descubrirá a lo largo de todo el año la expansión y energía creativa del Reino de Marruecos en todos los ámbitos artísticos.
Antigua tierra de acogida y encuentro, Marruecos ocupa un lugar importante en el concierto de los festivales del mundo. Música, cine o cultura popular, las principales ciudades proponen manifestaciones originales, a menudo bajo el signo del diálogo entre las culturas de Oriente y Occidente. Tánger celebra el jazz en todas sus formas en el festival Tanjazz. Aproveche su estancia en Marruecos para descubrir el ambiente único de estos acontecimientos. Multitud de conciertos y proyecciones tienen lugar en marcos históricos y a menudo, al aire libre. La suavidad de las noches marroquíes crean una atmósfera muy particular en este tipo de actos. Ambiente acogedor como en el festival musical Timitar, en Agadir, o el festival Mawazine de Rabat, que celebra desde el año 2001 las músicas del mundo.
En Marrakech, el festival internacional del cine tiende un puente entre el cine del Norte y el del Sur, con obras que mezclan culturas, nacionalidades y lenguas. Este festival ha acogido a los más grandes del séptimo arte, como por ejemplo a Alan Parker, Jean-Jacques Annaud, Jeanne Moreau, Francis Ford Coppola, David Lynch o Constantin Costa-Gavras. Desde hace años, Essaouira se ha convertido en sinónimo de músicas del mundo gracias al festival Gnaua y Músicas del mundo. Un festival rico en emociones y encuentros musicales. Fez, la ciudad espiritual, acoge asimismo un fabuloso festival de músicas sagradas ampliamente abierto a otras religiones.
Con vocación local o internacional, los festivales marroquíes son una mezcla de géneros que dejan la puerta abierta a las influencias externas. Una identidad cultural en absoluto hermética.