Marrakech, cita ineludible de la élite y del espectáculo del Sur sirve de «campo de base» para ir a jugar a sus tres campos de golf.
Situado a los pies del Atlas, su nombre (Almelkis) es el de la reina de una tribu bereber. Diseñado por Cabell B. Robinson, se inauguró en 1995. Con las montañas del Atlas de fondo, es un recorrido muy frecuentado y espectacular.
Los imprescindibles zocos, los monumentos históricos (Kutubia, el palacio Bahia, la Menara...), un hammam o el casino.
El gran Robert Trent Jones trazó este recorrido en 1992. Con las cumbres siempre nevadas del Alto Atlas como tela de fondo: lagos, calles, greens y arenas se armonizan a la perfección. Por su variedad de hoyos, los jugadores de cualquier hándicap encontrarán su felicidad.
Senderismo por el Atlas, una vuelta por el Sur hacia Ouarzazate y la ruta de las qaṣabah (casbas) o parrillada de pescado fresco en Essaouira.
Este campo fue uno de los preferidos de Su Majestad el rey Hassan II. Otros ilustres jugadores pasaron por aquí como Winston Churchill, Lloyd George o Eisenhower... Lo diseñó Arnaud Massy en los años 20 y goza de tener las cumbres nevadas del Atlas de fondo y de un entorno mágico donde crecen cipreses, palmeras, olivos, naranjos y albaricoqueros. Este recorrido ha sido ampliado recientemente a 27 hoyos.
Deambular por la famosa plaza Yamaa el-Fna, declarada como Patrimonio de la humanidad de la UNESCO.
Marrakech es el reino del golf para los jugadores de todos los hándicaps, y cuenta con el aliciente de tener como tela de fondo las montañas del Atlas.
¿Lo sabia Usted? Marruecos ha sido galardonado destino de golf en 2010