Delfines, flamencos rosas, gacelas... Marruecos protege su fauna, realice un safari fotográfico en sus parques nacionales.
Migratorios o sedentarios, muchos pájaros eligen como domicilio los parques naturales marroquíes para que lo puedan disfrutar sus ojos. Flamencos rosas, grullas comunes, garzas y cigüeñas aprecian los meandros del río Lukos, al Sur de Tánger; y también se encuentran en las lagunas del parque nacional de Souss Massa, cerca de Agadir. Podemos observar también águilas pescadoras y las últimas especies de ibis eremitas. Las excursiones suelen hacerse entre septiembre y noviembre o entre febrero y abril. En las visitas tendrá la oportunidad de observar gacelas, antílopes y avestruces. El águila real y el águila culebrera extienden sus alas en el aire puro del parque nacional de Tubkal que domina Marrakech.
En el parque nacional de Tazzeka, podría toparse con la pista de un ciervo de Berbería (reintroducido en 1993) o de un puerco espino. Una excursión por el monte Tubkal le ofrecerá un panorama salvaje con desfiladeros encajonados por los que corren ríos de aguas cristalinas. El agua corre también por las cumbres del parque nacional de Tazzeka para dar vida a inmensos bosques de cedros y alcornoques.
El parque nacional de El Hoceima cuenta con tres variedades de delfines, 69 especies de aves y algunas focas monje. Estas últimas colonias del mundo se encuentran también en la bahía de Dakhla al Sur. Rayas y tortugas marinas crecen también en este lugar.
Como cualquier país allegado a la naturaleza, Marruecos alberga y protege muchos animales.