Vaya en búsqueda de las playas del Atlántico. Desde Tánger hasta La Agüera, cientos de kilómetros de arena y dunas bañadas por las olas del océano.
Un verdadero paraíso para los amantes de los espacios naturales sin límites. Tanto si le gusta el baño en familia como las actividades físicas como la moto acuática, el surf, la vela, el kite surf o la tablavela, pruebe a su ritmo todos los placeres acuáticos.
Las grandes estaciones balnearias como Agadir o Essaouira disponen de todo el equipamiento necesario para disfrutar de unas vacaciones oceánicas de ensueño. Si prefiere lugares más discretos, elija los pueblecitos costeros como Arzila (conocido por su festival musical), Mazagan o Ualidia, pequeña estación frecuentada por los marroquíes durante el fin de semana. Rabat, con un clima muy suave, también tiene numerosas playas, como la de Skhirat y Buznika, en un radio de 20 km. En Casablanca, la cornisa es la prolongación balnearia de la ciudad y donde se suceden las playas y piscinas acondicionadas.
Elija el Gran Sur y la bahia de Dakhla, un paraíso para los amantes de los deportes de deslizamiento. Gracias a su ola recta y perfecta, este foco del surf está clasificado justo detrás de Hawái para la mayoría de los especialistas. En estos grandiosos paisajes, donde las dunas de arena se pierden entre las olas, déjese seducir por una sesión de bronceado o por un paseo romántico a pie, a caballo o incluso a lomos de un dromedario. Tanto si le gusta la animación de las ciudades costeras como la tranquilidad de las playas más discretas, tenga por seguro que encontrará fácilmente lo que busca en la inmensa costa atlántica de Marruecos.
Más grande y menos acondicionada que su hermana mediterránea, la costa atlántica ofrece infinitas posibilidades para las vacaciones…