Hace ya un buen número de años que los habitantes de Casablanca saben disfrutar plenamente de sus bonitas playas y de todo lo que el mar tiene que ofrecer.
Prolongación balnearia de la ciudad, la cornisa ofrece una sucesión de playas y piscinas artificiales con agua procedente directamente del mar. Muy frecuentada durante los fines de semana, la cornisa es el lugar de encuentro de los habitantes de Casablanca deseosos de descansar y presenciar la puesta de sol, cómodamente instalados en las terrazas de los múltiples cafés. Siguiendo la costa hacia el norte, llegamos a Mohammedia, estación balnearia ascendente que incluye un puerto deportivo, un campo de golf y hoteles de lujo. Unos 20 km más arriba, encontramos Bouznika, uno de los complejos balnearios más prestigiosos de la costa atlántica gracias a sus soberbias playas, como las de Dar Bouazza, el nuevo El Dorado de las playas privadas del extrarradio de Casablanca.
En pleno corazón de Casablanca encontramos el parque de la Liga Árabe. Este precioso espacio verde plantado en 1918 es uno de los lugares de paseo favoritos para los habitantes de Casablanca. La alameda central está bordeada por altas palmeras sombreadas y las terrazas de cafés nos brindan un lugar para tomar el fresco. En otro género de cosas, un parque acuático de 70.000 m2 ha abierto sus puertas en ruta hacia Dar Bouazza... para alegría de grandes y pequeños.
Al igual que el hammam, hace ya tiempo que la talasoterapia y la balneoterapia forman parte de la oferta de servicios de los institutos y los hoteles de Casablanca. Déjese mimar con los refinados tratamientos que aquí se prodigan basados en recetas ancestrales.
Sobre una parte importante de la costa atlántica, las playas y los complejos hoteleros se multiplican para el beneplácito de marroquíes y turistas por igual.