Desde los años 30, Casablanca siempre ha disfrutado de una vida nocturna muy activa. Un sentido de la diversión que se ha propagado actualmente a las estaciones balnearias de los alrededores.
Extensión balnearia de la ciudad, la Cornisa de Aïn-Diab sigue siendo a día de hoy el lugar donde la población urbana de Casablanca se reúne por la noche, en especial, durante los fines de semana. Restaurantes de tendencia y pubs a la moda se suceden frente al mar. Algunos establecimientos, con o sin piscinas de agua marina, datan de los años 30, como es el caso de este insólito restaurante sobre pilotes. El ambiente es tan cosmopolita que resulta igual de fácil encontrar un restaurante de sushi que un establecimiento especializado en cocina marroquí. Más avanzada la noche abren sus puertas las discotecas. Del sonido tecno al último grito en cuanto a música oriental: hay estilos para todos los oídos. En el centro de la ciudad, el bulevar de Mohammed V rebosa restaurantes, algunos de los cuales todavía conservan la decoración de los años 20. Otra curiosidad: también es posible tomar una copa en el decorado perfectamente recreado del célebre café de la película Casablanca.
Mohammedia se encuentra situada a 28 km al norte de Casablanca. Muy frecuentada por una clientela constituida principalmente por hombres de negocios, la estación ha desarrollado una importante infraestructura de hoteles y de discotecas. Veinte kilómetros más al norte, Bouznika Bay es un reputado complejo balneario que cuenta con magníficas playas y con una intensa vida nocturna.
En Casablanca la cosmopolita, salir a divertirse o simplemente descansar en una terraza enlaza con la más pura tradición local.