Para pasar unos días en Marruecos en familia, Essaouira es un lugar seguro, magnífico y de tamaño adecuado.
IlBasta con llevar a los niños a dar una vuelta por las murallas y cabalgar sobre los viejos cañones de la Sqala para que se crean filibusteros o corsarios. La ciudad es segura y se sentirá tranquilo. En la playa, nunca perderá de vista a los miembros de la familia.
Se organizan excursiones a lomos de un asno para descubrir los alrededores a ritmo tranquilo. En los pueblos, los guías le presentarán a los artesanos para que toda la familia pueda practicar con ellos el arte de la alfarería, aprender a cocinar o fabricar el pan tradicional bereber. ¡Será una experiencia inolvidable!
Vaya en la búsqueda de la música mágica y cautivadora de los gnaoua, de sus bailes y cantos. Sus ritmos universales seducirán tanto a los pequeños como a los grandes. Visite el museo de Sidi-Mohammed-Ben-Abdallah y su formidable colección de joyas, prendas, alfombras y muebles taraceados. En lo que respecta al arte contemporáneo, si visita la céntrica galería Frédéric Damgaard se hará una idea del talento de los artistas locales. La fama de algunos ha traspasado fronteras desde hace mucho tiempo.
En el sorprendente pequeño puerto desde el que se accede desde la puerta Bab El Marsa, observar el regreso de los barcos al final de la mañana es un acontecimiento cotidiano. Las nasas se van descargando bajo la atención de las gaviotas. Aproveche para degustar pescado fresco a la parrilla. Desde el bastión Norte de la Sqala de la casba tendrá unas espectaculares vistas de la medina, la Sqala del puerto y el océano. Los taraceadores y ebanistas más famosos del Reino instalaron aquí sus talleres en las casamatas que dan a la calle. Con una peculiar delicadeza trabajan la madera de tuya de Barbarie. ¡Se sentirá muy atraído! En la plaza de Moulay El Hassan, dispone de múltiples terrazas de cafés y restaurantes muy animadas.
Essaouira es un destino con muchas posibilidades para pasar unas vacaciones tranquilas en familia. De tamaña adecuado, con una población encantadora y un marco único y actividades variadas, ¿qué más se puede necesitar?