¿Una estancia corta pero intensa? Ouarzazate es el destino idóneo para sentir la llamada del desierto, y la de los valles, las fortalezas de adobe, los oasis…
Ouarzazate es un importante lugar de rodaje desde Lawrence de Arabia, en 1962. En los alrededores, van asomando los decorados surrealistas: campanarios, templos romanos, estatuas egipcias, templo tibetano e incluso el templo de Jerusalén a tamaño natural. ¡Una auténtica burla al paso del tiempo!
A menos de 2 km al Este de Ouarzazate, la casba de Taourirt está considerada como una de las más bellas construcciones de adobe de Marruecos, tanto por sus proporciones como por su exquisita decoración. En la casba de Tiffoultoute, donde se rodaron las escenas de Lawrence de Arabia, haga una pausa en la terraza del tejado que suele albergar nidos de cigüeñas porque desde allí el panorama es increíble. A 5 km al Sur de Ouarzazate, las ruinas de las torres de la casba de Tasmela también están cubiertas de nidos de cigüeñas.
Cuando el sol parece haberse adueñado de los lugares, todavía quedan oasis y valles fértiles que le dan nuevas oportunidades a la vida. El espléndido oasis de Fint, a una hora por carretera desde Ouarzazate, está situado en medio de una verdosa falla sembrada de huertos y palmeras. A una hora y media de Ouarzazate, el frondoso valle del Drâa extiende sus palmerales dominados por las antiguas torres de guardia. Algo realmente mágico.
Durante una corta estancia, Ouarzazate satisface todos los gustos ansiosos por cambiar de aires. Naturales o de cartón piedra, los decorados no dejarán de sorprenderle.