Capital de la artesanía, Fez puede enorgullecerse de poseer una verdadera experiencia artística en los oficios que trabajan la cerámica, la madera o el cuero.
Paraíso de los artesanos por sus numerosos zocos, uno de los antiguos barrios de Fez encandila por su perfume de eternidad. Hay que saber deambular por sus callejuelas para descubrir realmente a las maravillas arquitectónicas que esconde. Muros de adobe y ladrillo, pilares revestidos de azulejos, patios en altura... así son las joyas de la arquitectura refinada de la medina.
El famoso color azul cobalto es un símbolo de la alfarería de Fez, algunas de las más hermosas piezas de cerámica de Marruecos provienen de la ciudad imperial. Se pueden admirar magníficas colecciones en el museo Dar Batha, cerca de la madraza de Bou Inania. Una vez cocida durante 24 horas y lentamente enfriada, la alfarería se recubre con esmalte blanco estannífero. Después, con un pincel fino, el artesano dibuja rosetones y motivos geométricos azules para volver a ser cocida y así vitrificar el esmalte. Estos objetos de cerámica tienen una función más decorativa que funcional. Para conseguir ese color azul particular, los artesanos mezclan varios ingredientes cuyas proporciones guardan celosamente. Al azul dominante se le añade a veces un poco de verde o amarillo.
Cedro, palisandro, argán, pino, roble... en Marruecos crecen numerosas especies de árboles que se utilizan en marquetería y otros trabajos de ebanistería. El museo de artes y oficios de la madera, situado en la hermosa foundouk de Nejjarine, recoge objetos que así lo demuestran. Los artesanos de este barrio fabrican múltiples objetos mobiliarios inspirados en los palacios. Los cruzados de las celosías pueden encontrarse en mesas y butacas y en los tejadillos de puertas y ventanas, piezas esculpidas que tanto gustan en la zona.
Aunque se haya adaptado a la vida moderna, Fez ha sabido conservar sus tradiciones y el estilo de vida de sus habitantes poco ha cambiado desde el siglo XIII. La reputación culinaria de la zona es una realidad, tanto que muchos hoteles y organismos imparten cursos de cocina de Fez que incluyen visitas al mercado, compra de productos y trabajos prácticos. En esa misma línea, podrá asistir a cursos de alfarería, caligrafía o música tradicional arábiga andalusí.
La artesanía de Fez está considerada como un tesoro cultural muy vivo.