¿Equitación, quad, globo aerostático, golf? Incluso se puede practicar el esquí en los alrededores… Con cada nueva estancia, nuevas actividades para descubrir…
Para disfrutar plenamente de las cosas, es preciso tomar altura. Ahora, esto ya es posible en Marrakech: puede descubrir la ciudad imperial vista desde el cielo durante una excursión en globo aerostático. Y ver todo el conjunto de actividades tonificantes que se ofrecen al turista. ¿Qué serán estas inmensas praderas de un verde tan suave? Se trata de los prestigiosos campos de golf que le han valido una reputación internacional a Marrakech. ¿Y esos caballos? Pertenecen a los clubes de equitación o al Royal Polo Club. Aquellos que se sientan tentados por los deportes mecánicos no tienen nada de qué preocuparse: pueden probar el karting o el quad, entre otras modalidades. Por último, desde lo alto de un globo lleno de aire caliente, podrá contemplar cada año la inmensa multitud que intenta llegar a la meta durante el Maratón Internacional de Marrakech.
De Navidad a Pascua también es posible ascender a la estación de esquí de Oukaimeden situada a 75 km de la piscina de su hotel, donde podrá sumergirse a su regreso de las pistas… Un pequeño milagro… En verano, puede recorrer esta misma montaña durante las excursiones que se organizan para admirar las litografías rupestres que datan del neolítico.
A unos treinta kilómetros de Marrakech, podrá realizar excursiones por el valle del Ourika. Granero de los alrededores, con sus múltiples cultivos dispuestos en damero, este valle le deparará sorpresas agradables, como las cascadas que salpican un paisaje preservado de gran belleza o las litografías rupestres de Yagour. También puede salir al encuentro del valle de Asni, pequeña aldea con una kasbah roja de gran belleza y con vistas sobre unas suntuosas gargantas. En Ouirgane, encontrará un pueblo muy apreciado por los marrakechíes. No dude en detenerse aquí para almorzar en uno de sus numerosos restaurantes y gozar, una vez más, de la suculenta gastronomía autóctona.
Regresar de una estancia en plena forma, con el rostro radiante y un montón de anécdotas para contar: ésta es la propuesta de Marrakech que renueva sin cesar su programa de actividades.