¿Regresar de un viaje sin haber comprado algo? Es imposible en Marrakech, una de las capitales mundiales de la artesanía tradicional… Aquí, la autenticidad, la calidad y la precisión son realidades palpables…
Basta con darse una vuelta por el zoco de Semmarine para contemplar la diversidad de las especialidades artesanales de Marruecos. De la repostería más suculenta a las babuchas o chilabas más tradicionales, ¿cómo no encontrar algo para mimar a la gente que apreciamos? No se pierda los zocos de los tintoreros, de los herreros o de los joyeros: ¡la excelencia y la calidad más exigente nunca faltan aquí!
No se pierda el mercado de las especias del mellah, el antiguo barrio judío. ¡Aprovisiónese de todo tipo de sabores para regalar a sus amigos durante todo el año! Cada comerciante le explicará con sumo gusto cómo imitar las recetas de Marruecos.
En la plaza de Rahba Kedima, desde bien temprano, déjese llevar por la actividad frenética de los comercios y los tenderetes. Cueros, pieles, alfombras, elija tranquilamente en un ambiente acogedor, donde seguro que le convidarán a un té de menta mientras se desarrolla la negociación…
Dese una vuelta por el barrio de Sidi Ghanem donde se dan cita los diseñadores contemporáneos, o incluso el barrio de Gueliz donde le esperan las grandes franquicias de las marcas de lujo. Aquí podrá colmar todos sus deseos y mimar a su seres queridos con artículos sofisticados, tanto locales como extranjeros.
Marrakech es una de las capitales mundiales del shopping, ya se trate de productos locales refinados o artículos extranjeros de lujo vendidos a precios imbatibles. ¡No deje escapar esta oportunidad!