Desde principios de verano, las fiestas culturales y las hermosas playas de Asilah atraen a los amantes del arte y del descanso.
A principios de agosto, durante el mussem cultural, una miríada de espectáculos, actuaciones callejeras y otras exhibiciones invaden las laberínticas callejuelas de la medina. Un acontecimiento que celebra las artes plásticas, el folclore y las culturas del mundo y que se viene desarrollando desde hace 28 años. En numerosos lugares nos podemos cruzar con artistas, por ejemplo, en el palacio del bajá Raissouni y el centro Hassan II donde se celebran encuentros internacionales, conferencias y exposiciones. En Asilah, también se celebra un festival dedicado a las mujeres para honrarlas. Paséese por las callejuelas floridas de la medina. Cuando llegue la noche, hay que pasar obligatoriamente por la plaza de El Krikiya —en la medina— para asistir a la puesta de sol sobre el océano.
Asilah también es famosa por sus largas playas de arena fina, tanto por la que está próxima al centro de la ciudad como la de Rmilat, a 4 km. Los paseos al borde del mar a lo largo de la cornisa son muy agradables y por allí abundan restaurantes que ofrecen pescado de calidad. En la actualidad, las actividades deportivas están en pleno desarrollo y el nuevo puerto deportivo estará pronto preparado para recibir veleros del mundo entero. Ya se puede pescar y para recorrer a caballo o en dromedario, las largas playas son perfectas.
Cada verano, Asilah se transforma en una inmensa galería de arte. Entre dos exposiciones, los festivaleros deambulan por la cornisa y disfrutan sin descanso de las playas.