Con sus murallas frente al océano, la antigua ciudad portuguesa se ha convertido en una estación balnearia de ensueño. Viejas piedras y hermosas playas están incluidas en el lote...
Declarada Patrimonio mundial de la humanidad por la UNESCO, la antigua Mazagán se ha convertido en El Jadida (la nueva) en 1815. En su origen, los portugueses construyeron esta ciudad fortificada con cinco bastiones, de los que solo se conservan cuatro. Podrá descubrirlos por el camino de la ronda, perfectamente conservado. El bastión del Ángel ofrece unas hermosas vistas de la ciudad, el puerto y el mar. El bastión de San Sebastián posee una ruda capilla de tiempos de la Inquisición. Por una rampa podrá descender hasta la Puerta del Mar. Una cala que da al mar por la que huyeron los portugueses en 1769. Remontando por la calle principal, accederá al aljibe portugués, que después de haber caído en el olvido, fue redescubierto de casualidad en 1916. Un pozo de luz ilumina el centro de esta sala subterránea sostenida por cinco filas de columnas. Un hermoso decorado donde se rodaron películas como Otelo de Orson Welles o Harem de Arthur Joffé. Siguiendo el paseo, llegará a la iglesia de la Asunción, situada frente a la mezquita de un solo alminar, tal vez el único en el mundo con forma pentagonal.
Además de las playas hermosas, agradables y tranquilas en las costas Sur y Norte de Mazagan, a 17 km se encuentra Azemmour, la antigua capital del país Doukkala, situada en la desembocadura del río Oum Errabia, conocida por sus suculentos sábalos (semejantes a la sardina). Disfrute de un momento divertido paseando por las antiguas calles de la medina.
Muy bien conservada, Mazagan es un marco histórico y romántico perfecto para deambular y disfrutar del mar.