En Ifrane, el aire es tan fresco que parece que nos da alas: senderismo, excursiones, pesca, caza o esquí... Aproveche las riquezas naturales de este parque nacional en cualquier época del año.
Ifrane, situada a 1650 m de altitud, es fresca en verano y nevada en invierno. A 19 km al Sur de la ciudad, la estación de esquí de Michlifen y las pendientes del Monte Hebri ofrecen hermosas pendientes por las que descender desde las primeras escarchas. Una experiencia única con cómodas opciones de alojamiento justo a pie de pista.
Uno de los tesoros de Ifrane son sus lagos y ríos. En el corazón del inesperado Marruecos, venga a pescar lucios o truchas en un marco protegido e inalterado. Con independencia de las capturas, disfrute sin límites de esta naturaleza virgen, olvídese del estrés y observe cómo oscila el corcho. ¡Los peces acabarán por picar!
Espacio natural incomparable, la región de Ifrane también es una zona de caza; liebres, jabalíes o perdices, la fauna local vive en toda libertad en los espléndidos bosques que bordean la «pequeña Suiza» de Marruecos. Desde el alba, acompañado por un experto guía, salga tras la pista de una presa pletórica e increíblemente variada. Una estación experimental que estudia el comportamiento animal vigila las presas de caza con cuidado y exactitud.
Aproveche su estancia en Ifrane para recorrer los espacios naturales y descubrir las planicies volcánicas, los pastos y los espléndidos bosques de cedros, arces y álamos. Entre otras maravillas, el lago Afennourir se extiende en cerca de 400 hectáreas en medio de un cedral. Un lugar predilecto para muchas especies raras de aves.
Ifrane, la pequeña Suiza de Marruecos, posee un clima y un entorno natural propicios para las actividades tonificantes, regenerantes y relajantes.