Tampoco faltan las ofertas de incentivos, en el marco de un seminario de aventura o un congreso, el Sur marroquí es un lugar apropiado.
Ouarzazate dispone de un gran palacio de congresos con ocho salas que tienen capacidad para 2000 personas en un mismo espacio. Además, el desarrollo de la hostelería de lujo en la ciudad ha llevado a ciertos establecimientos a acondicionar sus propias salas de reunión. También es posible privatizar muchos lugares de prestigio para organizar cualquier acontecimiento: oasis de Fint, casba de Taourirt, estudios de cine, ksar de Aït Benhaddou…
Todas las actividades deportivas o contemplativas relacionadas con el desierto se adaptan perfectamente a los incentivos. Nada mejor que una jaima bajo las estrellas en los alrededores de M’Hamid o de Zagora para reforzar a su equipo. Una sola noche o una semana entera, comodidad básica o gran lujo... existe un amplio abanico de posibilidades. Se pueden organizar carreras de orientación o de búsqueda del tesoro porque tanto el yebel Saghro como el palmeral de Skoura son un decorado de ensueño para este tipo de actividades. Los paseos en todoterreno, quad o dromedario son los que más éxito tienen en los grupos de empresas, los 40 km que tienen las dunas de Chigaga se prestan a la perfección para este tipo de actividades. Más deportiva pero también interesante puede ser escalar la montaña M'Goun (segunda cumbre de Marruecos con sus 4068 m de altitud).
Ouarzazate dispone de las infraestructuras adecuadas para acoger un congreso e incluso para preparar una excursión al desierto en todoterreno, a pie o en dromedario.