Fuera de los caminos trillados, descubra las impresionantes ceremonias de la capital de Marruecos.
Cada año en el mes de mayo, la ciudad de Salé honra a Sidi Abdallah Ben Hassoune, el patrón de la ciudad, con motivo de la fiesta de los Cirios. Acompañados por músicos y abanderados, un largo desfile de hombres con indumentaria colorida que llevan inmensas lámparas de cirios compuestas de miles de fragmentos tallados y coloridos, recorren las principales calles de la ciudad para alcanzar la tumba del morabito.
Una tradición ancestral que perdura en la calle de los Consuls de la medina, en la parte cubierta de vidrieras. Todos los lunes y jueves por la mañana se venden alfombras a subasta. Espectáculo garantizado.
Todos los días, puntualmente a las 10:45 horas, se puede entrar en el patio del cuartel de la guardia real para asistir a la ceremonia de envío de colores, es decir, el izado de la bandera nacional. Igual de espectacular es el cambio de guardia a caballo, que se celebra cada día a las 7:00 horas delante de la Torre de Hassan. Desde la explanada de esta torre se disparan los cañones la víspera de las principales fiestas religiosas.
Para conocer mejor un país, hay que participar a sus asombrosas tradiciones y Rabat es una ciudad ideal para hacerlo.