Como punto de partida ideal para visitar la región, en Saïdia se pueden realizar numerosas excursiones de carácter natural y cultural. Todo ello sin mencionar el amplio abanico de actividades deportivas propuestas...
Excursión a las puertas del desierto. Hacia el Sureste, se puede descubrir otro lugar de espectacular belleza: el oasis de Figuig. Más cerca, en dirección Oeste hacia las montañas de Beni Snassen, se halla un pequeño paraíso en la tierra que posee unos frondosos bosques en los que reina el frescor. De repente, un poco más allá, vemos aparecer el valle de Zegzel, a pocos minutos del pueblo de Tafoughalt. Aquí podremos explorar la gruta de las palomas, también llamada la gruta del camello. En ella, la presencia del Hombre se remonta a unos 100.000 años de antigüedad, existen numerosos objetos de piedra tallada y huesos de la época que lo demuestran.
Otra de las curiosidades de la región, el oasis de Sidi Yahya, ha sabido conservar un relajante encanto a pesar del incremento de población que ha experimentado Oujda. Allí se encuentra la tumba de un hombre santo reconocido como tal por las tres religiones monoteístas. De regreso a Saïdia, podremos descubrir la playa de Ras El Ma, cobijada del viento y bordeada por eucaliptos. Un rincón muy agradable y pintoresco.
Saïdia posee un excelente campo de golf de 18 hoyos que ofrece unas fantásticas y relajantes vistas desde las residencias y hoteles que lo bordean. Próximamente se abrirán otros greens. Para aportar a nuestra visita un toque cultural y profundizar en el alma marroquí no hay que perderse tampoco los festivales regionales, como el de las artes populares, en la propia Saïdia, o el de músicas garnatíes o raï en Oujda.
Los alrededores de Saïdia ofrecen puntos de amarre protegidos donde poder echar el ancla y descubrir acogedoras calas y playas inaccesibles. Para los amantes del submarinismo, sea cual sea su nivel de experiencia, existen numerosos y excelentes lugares para la inmersión. Para aquellos que prefieran la pesca, de fondo o de superficie, Saïdia representa también un pequeño paraíso.
Pero no hay que contentarse únicamente con la playa de Saïdia, también hay que disfrutar de la región, de sus sorprendentes paisajes, de su cultura y de su recién estrenado campo de golf de 18 hoyos.