Convertida en la estación balnearia estrella de Marruecos, en un Mediterráneo aún bien conservado, Saïdia posee todo lo que el viajero puede esperar para disfrutar de una estancia realmente relajante..
Gracias a sus múltiples beach clubs, Saïdia nos garantiza toda la comodidad que necesitamos para disfrutar de unas buenas vacaciones. Sombrillas, tumbonas, servicios y un atento personal nos permitirán olvidarnos de todo salvo de lo esencial: nosotros mismos. Tras tomar un poco el sol, los spas de los hoteles cercanos nos ofrecen un lugar de bienestar del que poder salir renovado y relajado.
Para los amantes de la naturaleza auténtica, la desembocadura del Moulouya es un lugar que no hay que perderse. Clasificado como espacio de interés biológico y ecológico, constituye una zona de una increíble biodiversidad que acoge varios cientos de especies de aves, tanto sedentarias como migratorias. Un espacio que abarca millares de hectáreas salvajes y bien conservadas para los amantes de los territorios vírgenes. Es uno de los humedales más grandes de todo el país.
Cuando el sol calienta en demasía, puede hacerse necesario buscar un poco de sombra y adentrarse en la vegetación. En Oujda, las 20 hectáreas del parque Lalla Aïcha ofrecen un bello lugar de descanso y de ocio, gracias a sus piscinas, campos de deporte, pistas de tenis y de equitación. Otro de los espacios verdes repleto de fuentes y estanques es el de los jardines Lalla Meryem, un lugar ideal para interrumpir la visita de la antigua ciudad y hacer un picnic. Al este de Oujda, se encuentra el bosque de Sidi Maafa, un espacio dedicado al deporte y al ocio. Allí podremos salir a correr al aire libre o asistir a algunas de las manifestaciones culturales o deportivas que se celebran.
Saïdia reúne todas las ventajas de una estación balnearia dedicada al descanso y la relajación aunque también al deporte. Playas cuidadas, parajes naturales, parques repletos de sombra… Cualquier opción es buena.