Con sus temperaturas siempre suaves y su clima soleado innegable, Marruecos es un destino ideal para pasar unas originales fiestas de Fin de Año en un marco auténtico. En este país de contrastes y vida tranquila, venga a bañarse a las playas de Dakhla o de Agadir —en la costa atlántica Sur— después de haberse dejado seducir por el esquí en el Atlas, en la estación de Michlifen cercana a Ifrane o en la de Oukaimeden en las cercanías de Marrakech. En cualquiera de las regiones, tendrá siempre cerca un campo de golf, con fondo montañoso, con vistas al mar o incluso en pleno bosque, ¡venga a tirar unos palos!
Si es usted un sibarita, Marrakech y Fez con sus espléndidas riads le invitan a una Nochevieja refinada durante la que podrá saborear lo mejor de la gastronomía marroquí. Disfrute también de los festivales de diciembre, como el festival de cine de inmigración de Agadir, el festival internacional de cine de Marrakech, o incluso la fiesta de la clementina en Berkane, en las cercanías de Oujda. Si elige pasar sus vacaciones en enero, recuerde que el 12 podrá participar en la celebración del Año Nuevo bereber. En riad, hotel o en jaima en medio del desierto; solo o en familia... la evasión soleada en pleno invierno que estaba soñando es posible en Marruecos.